Era un día normal, un sábado por la mañana cuando desperté, estaba fresca y descansada. Me estaba arreglando para bajar a desayunar y después encontrarme con Claire (mi mejor amiga) en el centro comercial.
Tomé una ducha, me lavé los dientes, me puse unos jeans, una camiseta y mis tenis favoritos, baje a desayunar. Mientras bajaba por las escaleras un extraño olor, algo se quemaba en la cocina, me apresure y cuando llegue un hotcake yacía sobre una sarten sobre la estufa. Apague la estufa y vi que la puerta estaba entrecerrada y escuche unas voces: Una era de mi madre y otras dos que no conocía, salí al porche y mientras bajaba las escaleras vi a mamá hablando con un hombre y una mujer en la acera en frente de nuestra casa, ambos no parecían mayores de 40 años, ella tenia el cabello largo y castaño oscuro, ojos azules, era bastante hermosa , tenia los rasgos finos y la piel blanca como porcelana, se veía contenta porque lucía su blanca sonrisa. En cambio él tenía el cabello negro peinado hacia atrás y una fuerte pero cálida mirada grisácea; estaba tomado de la mano con la mujer, formaban una linda pareja.
Pensaba si acercarme o no cuando vi a un chico con una sudadera negra con la capucha puesta, unos jeans negros y un estuche de guitarra en el hombro pasaba por detrás de ellos tratando de esquivarlos.
El hombre carraspeó. - Hijo.- El chico se detuvo en seco. - Serias tan amable de saludar por favor.- Tardó un segundo y estoy casi segura de que rodó los ojos. Mientras se giraba hacia ellos se quedó parado en mi dirección. Me encontré con su mirada, con sus ojos grises, similares a los de su padre, excepto que los de el eran un poco mas oscuros y sus iris estaban rodeadas por un circulo negro, eran grandes, hermosos y brillantes, por un momento me perdí en ellos, y antes de darme cuenta noté que bajó la mirada. Sentí una extraña conexión con ese chico, como si lo conociera de toda la vida a pesar de que era la primera vez que lo veía. Fue extraño, pero aun así me sentí bien y una calma impresionante me invadió.
-Un gusto conocerte Adrien.- Adrien. La voz de mi madre me regresó a la realidad cuando dijo ese nombre, volteé y vi a Mamá estrechar la mano del chico, el se llama Adrien, lindo nombre. Soy Olivia Howle.
-Mucho gusto señora Howle.- dijo Adrien
-¡Emily!- Mamá me hizo un ademan con la mano para que me acercara, asentí y crucé la calle. El chico Adrien se alejó un poco.
-Em, ellos son nuestros nuevos vecinos, los Grey.- Estreche la mano de la pareja Grey.
-Un gusto conocerte Emily.- Dijo el hombre. -Ella es mi esposa Elizabeth.- La mujer me regaló una sonrisa. -Mi nombre es John y el es nuestro hijo Adrien.- El señor Grey le hizo un ademan a Adrien par que se acercara y tardó un segundo en hacerlo.
-Hola, soy Emily.- Y sonreí. Adrien bajó la mirada y solo pude ver la parte baja de su rostro y su boca diciendo.
-Hola.- Y se fue caminando hacia la entrada de la casa, abrió la puerta con un ligero puntapié y la cerró de la misma manera. Fue un "Hola" seco y hasta incluso un poco grosero.
Después de eso la tensión se sintió muy densa.
-Creo que tenemos que irnos.- Dijo John Grey sonriendo.
-Nosotras también, gusto en conocerlos.- Dijo mi madre y con un simple "Adiós",cruzamos la calle y entramos a la casa.
-Encantadores los Grey, ¿No te pareció Em? dijo Mamá
-Si claro.- Dije con algo de sarcasmo.- Aunque el chico actuó un poco extraño ¿No crees?
Se quedo dubitativa un segundo para después decir:
-Hay que desayunar.-
Me quede confundida debido a la reacción del nuevo vecino. Adrien Grey. Hermosos ojos grises, una camiseta blanca con la frase "All you need is rock", jeans negros y una guitarra en el hombro, pude notar unos mechones de cabello negro sobre su cara de piel blanca y rasgos finos. Lucía realmente atractivo.
Me molesta que la gente sea grosera conmigo antes de conocerme, y ahora ese chico; Adrien Grey, es ahora mi vecino.
Me despedí de Mamá y tomé mi Chevy para despejarme y encontrarme con Claire en el centro comercial.
Camino al centro comercial traté de aclarar mi mente y no pensar en el encuentro con Adrien , pero me resultó casi imposible, sus ojos seguían en mi cabeza, me pregunté todo el camino porque me había afectado tanto.
Llegué al centro comercial y vi a Claire, le conté de los Grey mientras estábamos en una zapateria.
-¡ Háblame mas de el!-Dijo Claire emocionada.
-No se mas de el.- respondí hundiéndome de hombros.-Solo se que es un grosero maleducado.- Y era cierto
-Tal vez lo encontremos en el instituto.- Dijo Claire raspando su bote de helado de Bens & Jerry`s
-Ojala no.- Solté.
Compramos algo de ropa, la mayor compradora fue Claire, a ella le encantaba salir de compras, a mi no tanto, yo mas bien era de las chicas que prefería quedarse en casa a leer un buen libro. Compré solo una prenda: un vestido color aguamarina, que más bien Claire me obligó a comprar, porque dijo que se me veía bien. Yo sinceramente no lo vi bien y solo lo compre para no decepcionarla.
Todo el tiempo tuve la sensación de ser observada, pero cuando volteaba no había nada ni nadie fuera de lo normal, así que creí que eran invenciones mías. Claire y yo estuvimos en el centro comercial hasta las 8:00 p.m. Fuimos al estacionamiento por mi Chevy 2003 y partimos a casa.
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